lunes, 30 de abril de 2012

"Cuando tocas la franela", Carta del aficionado Isidoro Varela, participante de nuestros cursos de Tauromaquia.









Cuando tocas la franela


¿Cuántas veces habremos tocado esa tela? En mi caso, obviamente, innumerables. Pero hay una, y sola una que nunca olvidaré en mi vida. Es curioso como algo que aparentemente no tiene la menor importancia pueda marcar tanto en un aficionado a la tauromaquia. Soy aficionado a esto de los toros, creo, que desde que nací, bueno matizo,… soy un apasionado.

A mis 36 años, y a pesar de sentir el arte de torear como si lo llevara dentro nunca toqué una muleta. Nunca, en mi seno familiar, tomaron en serio esta pasión que siempre tuve dentro y como tampoco conocía a nadie del “mundillo” no tuve la oportunidad de tocar la franela de una y mucho menos sentir la mágica sensación de pegarle unos pases a un animal bravo.

Pero esto cambió cuando el maestro Dávila Miura, Rafael Peralta y Nacho Moreno de Terry pensaron en acercar al aficionado esta maravillosa oportunidad creando cursos de aficionados prácticos taurinos, siendo  ellos los pioneros. Después de varios cursos intentando asistir a alguno, pude al fin apuntarme al del 24, 25 y 26 de febrero y cumplir mi sueño.

Recordaré toda mi vida esa primera vez que toqué la muleta y las sensaciones que experimenté, sé, que puede resultar para el que lo lee algo exagerado e incluso cursi, pero los sentimientos son algo tan personal y subjetivo que no puedo evitar expresarlo.  Recuerdo, que no quise tocarla hasta que me tocara el grupo de muleta, no quería precipitarme y preferí esperar mi turno. Tras el carretón llego el momento de pasar al tan ansiado grupo, me acerqué a coger una, sin prisas, y la miré, me vinieron a la memoria momentos de mi infancia en la que soñaba con ser torero y saboreé este momento. El hallazgo merecía una ceremonia de homenaje a la muleta. Serenamente me desprendí de la sudadera que llevaba puesta, la contemplé y casi como hablando con ella, la cogí. Nunca lo olvidaré.

Gracias a los ya mencionados Eduardo Dávila Miura, Rafael Peralta, Ignacio Moreno de Terry y a los infatigables  hermanos Collado por hacernos (hacerme) cumplir un sueño. Espero que nunca dejéis esta iniciativa porque no os podéis imaginar lo felices que hacéis (que me habéis hecho). Al fin sé lo que se siente… cuando tocas la franela. Un abrazo a todos.


Isi Valera.

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